El Banco de España sugiere que es mejor comprar una vivienda que alquilar

  • En la crisis, los hogares con hipoteca fueron los que más renta reservaron
  • Los alquilados se ven obligados a mayores esfuerzos de ahorro
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Foto: Archivo
  1. Gonzalo Velarde

7:23 – 19/11/2019 Actualizado: 08:20 – 19/11/19

El Banco de España arrojó luz sobre una de las cuestiones que más preocupa a las personas que acceden a una vivienda: desde el inicio de la recuperación económica es mejor comprar una vivienda a través de una hipoteca que alquilar un domicilio.

Al menos, esta es la conclusión que se desprende del análisis sobre la tasa de ahorro en España entre los años 2007 y 2016, donde se aprecia que uno de los efectos de la recuperación de la crisis está siendo la mayor actividad experimentada en el mercado inmobiliario, si bien ello implica una tendencia de que las personas con alquiler han aumentado su tasa de ahorro por encima de los propietarios de vivienda con o sin hipoteca en vigor, algo más de un 3% concretamente. El principal motivo es el avance de los precios de arrendamiento durante los años posteriores a la recesión. El coste medio de la vivienda en alquiler aumentó casi un 16,3% solo en el primer semestre de este año en comparación con el mismo periodo del año anterior, lo que está obligando a los inquilinos a reservar más dinero para hacer frente al pago mensual de la renta. 

En este sentido, desde el supervisor bancario señalan que según el régimen de tenencia de la vivienda, se aprecia como en el periodo transcurrido entre 2013 y 2016 -superados ya los peores años de la crisis- son las personas con alquiler las que más han incrementado su tasa de ahorro, un 1,3%, todo lo contrario del esfuerzo previsor de aquellas personas propietarias de una vivienda ya sea con o sin hipoteca, donde las tasas de ahorro se han visto disminuidas en un 2,1% y un 1,8%, respectivamente, mostrando una tendencia completamente distinta a la que los inquilinos de un inmueble en términos de renta disponible.

Tendencia inversa

Todo lo contrario a lo ocurrido en el periodo de recesión donde se aprecia que tanto la caída del gasto como su recuperación posterior fueron especialmente intensas entre los hogares propietarios de su vivienda con deudas pendientes. Esto ocurrió por una mayor sensibilidad del consumo ante cambios en la renta de estos hogares que está asociado habitualmente a la existencia de pagos fijos relativos a la devolución del préstamo, que ocasionan que, ante cualquier caída de renta, el ajuste de su gasto se concentre de manera acusada en el resto de los bienes.

En este sentido, se observa que las decisiones monetarias de los propietarios endeudados explican buena parte del aumento de la tasa de ahorro durante la recesión (6,5 puntos porcentuales de los 9,5 puntos la subida) y que contribuyeron también a la caída durante la recuperación posterior (0,7 puntos porcentuales de los 2 puntos de variación registrados). Los hogares que alquilan, por el contrario, han tenido una contribución positiva a la tasa de ahorro a lo largo de todo el ciclo, si bien su peso en la distribución de la renta es relativamente pequeño (en torno al 15% en 2013).Seis capitales españolas han vivido incrementos del alquiler superiores al 30% en los últimos cuatro años

“El crecimiento del precio de los alquileres se está moderando, si bien sigue siendo muy intenso en las grandes ciudades, su extrarradio y las zonas turísticas más emblemáticas de nuestro país”, explica Beatriz Toribio, directora de Estudios de Fotocasa, apuntando al agotamiento de esta tendencia causante de los mayores esfuerzos de los inquilinos españoles en términos de ahorro -siendo la renta de la vivienda uno de los principales gastos a afrontar-.

De hecho, según datos de ING afrontar un alquiler en las grandes urbes se ha convertido en una quimera, ya que el esfuerzo financiero para su pago supera el 30% de la renta disponible.

Un 23% más de gasto

El gasto de los trabajadores con contrato temporal disminuye al acercarse el fin de su contrato pero aumenta más de un 20% cuando se les hace indefinidos. En concreto, su gasto disminuye hasta un 8% dos trimestres antes de la conversión a fijos y sube un 23% entre ese momento y el trimestre en el que su contrato pasa a ser indefinido, al tiempo que su renta aumenta un 4%, según destaca el Banco de España.

De esta forma, subraya la institución que gobierna Pablo Hernández de Cos, cuando el riesgo de pérdida del empleo es elevado, los hogares reducen su consumo para elevarlo cuando el riesgo mitiga.El creciente esfuerzo que alquilar supone

Esto es parte de lo que se conoce como “ahorro por motivo de precaución”, según el cual los hogares que se enfrentan a una mayor incertidumbre sobre la evolución de sus rentas futuras reducen su gasto presente para mantener un mayor nivel de riqueza financiera con el que atender las posibles caídas de renta. Este “ahorro por precaución” explica en parte el comportamiento de la tasa de ahorro de los hogares españoles en la última década, según el supervisor bancario.

Aunque las rentas se mantienen más o menos estables durante los trimestres y posteriores a la conversión, los temporales gastan menos cuando se acerca el final de su contrato y se les hace indefinido.

El Banco de España observa que los hogares cuyo sustentador principal o su pareja tienen un contrato temporal, su nivel de riqueza financiera es superior al de los hogares donde ambos miembros trabajan con contrato indefinido. Esta mayor riqueza financiera, derivada de la contención del gasto en periodos de incertidumbre, representa en torno al 40% de sus rentas laborales anuales. No obstante, señala el Banco de España, el “ahorro por motivo de precaución” durante la última recesión se aprecia incluso entre los trabajadores fijos. Los residentes de regiones con un mayor crecimiento del paro redujeron más su gasto al inicio de la recesión y, más allá del tipo de contrato, los hogares que percibían una mayor probabilidad de perder su empleo mantuvieron también niveles de gasto inferiores al resto.